Viaje por la historia de Cúllar a través de los ojos de quienes han sido testigos del paso del tiempo en estas tierras

viernes, 28 de marzo de 2014

La matanza, tal como yo la conocí. Juan Navarro.

En la década de los cincuenta por circunstancias que todos conocemos, unos porque lo hemos vivido y otros porque nos lo han contado, en los sitios pequeños, a pesar de todo, había muy buena convivencia, entre los vecinos y familiares nos ayudábamos unos a otros, como todo se hacia a mano, cuando llegaba el tiempo de la matanza nos reuníamos todos familiares y vecinos. Esto tenia una preparación casi desde que se compraban los cerdos pequeños con seis o siete semanas se cuidaban durante diez u once meses, pero cuando faltaban unos tres meses mas o menos se les daba de comer todo lo que querían para que engordaran hasta ponerse de cien a ciento veinte kilos aproximadamente.

Cuando llegaba a mediados de noviembre se preparaba la matanza, se compraban las especias en tiendas que había especializadas para esto, el día antes se amasaba el pan y se prepara la cebolla, aproximadamente de veinticinco a treinta kilos, por cerdo. Se limpia y se lava, se pica y se pone a cocer en una caldera con un poco de agua al fuego, se mueve un poco cuando empieza a hervir se deja hasta que este bien cocida, después se hecha en una bolsa de tela y se deja escurrir toda la noche,

A la mañana siguiente, de madrugada se pone una caldera lo más grande posible llena de agua en la lumbre para que se caliente, cuando esta apunto de hervir se prepara la mesa en sitio llano. Para ésto ya habían venido los tíos, los primos y los vecinos, era una convivencia social en la que participábamos todos, se cogía el cerdo entre cuatro o cinco hombres y se echaba en la mesa, se ataba bien y se sujetaba para que no se pueda escapar, Siempre había algún hombre o primos mayores que sabían pinchar y nos enseñaban a los mas pequeños, se ataba el hocico con un cordel para sujetarlo, se pincha por el cuello entre las dos manos con dirección al robo así no falla para que sangre bien, una mujer coge un barreño para coger la sangre y la mueve con una mano para que no se cuaje,

Después se pela el cerdo echándole agua caliente para que se le ablande la tez, se pela con unos trozos de chapa que llamamos “raeras”, después se lava con agua fría y se afeita con navajas barberas para quitarle el pelo que había quedado, después se le hacen los cabos, que es sacarle los tendones de las patas de los jamones, esto es para poner “el camar”, que es un trozo de palo de un metro mas o menos recio y curvado por el centro y una mueca en cada punta para que se sujeten los tendones, cuando el cerdo este colgado, una vez hecho esto se abre con cuidado para sacarles las tripas.
Se termina de abrir el cerdo y se deja hasta la mañana siguiente.

Mientras tanto se limpian las tripas se les quita la manteca y después se lavan con agua caliente, se cortan a trozos de setenta centímetros aproximadamente, se lavan muy bien, después se les pone sal, limón y vinagre y agua hasta que estén completamente limpias, esto era muy pesado y se llevaba mucho tiempo, también al mismo tiempo se preparaban las de ternera con el mismo proceso.

Mientras tanto se prepara la masa de las morcillas, con la cebolla, la sangre, la manteca, a gusto de cada uno, el pan rallado,que se había guardado del amasijo anterior para que estuviera duro para poder rallarlo, esto según lo blandas que estén se pone mas o menos, la sal como algo imprescindible, y las especias siempre a gusto de la familia, cuando está bien amasado, se prueban por si les falta alguna de las especias, después se llenan las tripas con la embutidora, empezando por las mas gordas, esto se hacia para que se mantuvieran mas tiempo tiernas, si faltaban se llenaban de ternera, se dejan ni muy llenas ni muy vacías para esto las mujeres ya tenían su técnica. Se atan a trozos de unos quince centímetros, mientras tanto se pone la caldera al fuego, media de agua aproximadamente, cuando está caliente se echan las morcillas, se dejan hirviendo media hora las de ternera y tres cuartas las más gordas, cuando están cocidas se sacan en un barreño, se tapan con un paño hasta que se enfríen, después se cuelgan en la solana donde haya buena ventilación, hasta que estén secas, después se cogen, se limpian y se ponían en una orza con aceite hasta que estuvieran bañadas, y así aguantaban el tiempo que hiciera falta como el primer día .

A la mañana siguiente se deshacía el cerdo, se sacaban las piezas, se recortaban bien y con la carne que salia de todo esto se picaba con la máquina, antes se hacia a mano, se separaba la más magrosa para salchichón, la más blanca para el blanquillo y la longaniza y la que queda para los chorizos. Se le ponen las especias según para que embutidos, una vez esto hecho se amasan todo bien, se prueban por si faltan algunas especias, se llenan con la máquina, se atan a trazos de unos quince centímetros aproximadamente, en la longaniza a trozos mas largos, el salchichón la tripa entera de unos cuarenta centímetros más o menos, el blanquillo se llena en el estomago del cerdo se le dice “el perro”, y en el morcón que es un trozo de tripa gorda, esto una vez lleno se cose y se pone a cocer en la cardera durante dos horas mas o menos, después se dejan enfriar y se les pone peso durante unas horas, cuando todo esto se ha hecho, se cuelgan en la solana donde les de el aire para que se vayan secando, una vez estén secos se ponen en una orza que estén bañados de aceite, y así se conservan el tiempo que sea necesario.

Los jamones, las paletillas, el tocino, y los huesos se salan todo bien en la solana, después se van colgando, primero el tocino, a los dos días después los huesos, a los cuatro o cinco días las paletillas y por ultimo los jamones, éstos se dejan en la sal un día por kilo, pasados estos días se cuelga, y se dejan en la solana hasta últimos de febrero. Después se llevan a la bodega para que se terminen de curar. De esta manera la bodega se convertía en la despensa para casi todo el año.


Todo esto era muy trabajoso, todo a cambiado mucho para bien, ahora podemos comprar siempre que lo necesitamos y tenemos la comodidad del frigorífico para que se mantenga fresco. 

martes, 25 de marzo de 2014

CANTAROS,TEJAS Y LADRILLOS

La alfarería en Cúllar,  en los años 50-60  del siglo XX, creo bajo el punto de vista de un niño de 11 años, que era muy importante, se hacían Cantaros, botijos, jarras de 4 o 6 picos, alcancías, macetas para las plantas y jardineras, estos utensilios los hacían en la alfarería de Ciriaco, en el barranco 3º. También en el barranco 3º estaba la alfarería del Tio Fifon, ellos se dedicaban a la fabricación de tejas árabes. Otros se dedicaban a la fabricación de ladrillos para la construcción.

El proceso de fabricación , en los tres casos era el mismo o similar.Ciriaco tenia su alfarería ,primero en la rambla de la charca y después se bajaron al pueblo al barranco 3º concretamente . Tenían 2 tornos donde le daban forma al barro.

Barro que se fabricaban ellos mismos ,para tal proceso tenían unas balsas, no muy profundas , en las cuales echaban agua  de su propio pozo y tierra colorada especial para la fabricación del barro, la tierra la traían de unas cuevas o canteras ,que ellos mismos iban escarbando, en una zona de la charca.

La transportaban en serones , con sus burros o mulas que tenían para tal menester la traían hasta la placeta   , donde estaban las balsas ,donde se descargaba y seguidamente se pasaba a limpiar , o extraer piedras o otros elementos que no fueran buenos para hacer la masa de barro.

La tierra la iban echando en una de las balsas , y con una pala o rastrillo se iba batiendo hasta que quedaba sin grumos , una vez hecho ésto se trasvasaba a otra balsa donde se dejaba reposar y con el calor del sol , al cabo de unos días ya tenían la materia prima para la fabricación de sus utensilios .

Cuando el barro ya estaba cuajado ,se cortaba en trozos mas o menos grandes y se hacían una especie de tortas que se colocaban al sol, en la placeta para que  se orearan pasado un tiempo según el clima que hiciera .Después lo almacenaban dentro de la cueva ,de donde después se iba cogiendo según la necesidad que tuvieran para la fabricación de sus productos.

Los cantaros u otros utensilios ,los iban sacando, al sol y los colocaban en la placeta para que se secaran , una vez secos el siguiente paso era colocarlos dentro del horno donde se cocían ,una vez lleno el horno se tapaba la puerta con piedra y barro, seguidamente se le prendía fuego a las ramas de leña ,que se habían colocado en la parte de abajo del horno.

El horno tenia una especie de chimeneas, las cuales también se tapaban, cuando dejaba de salir humo por ellas ,se mantenían cerrado el horno hasta que se enfriaba, una vez frío se pasaba a la retirada de los productos y se almacenaban ,listas para su venta. En el caso de las tejas y de los ladrillos el procedimiento era el mismo .  




jueves, 6 de marzo de 2014

HELADOS Y ENTRETIMIENTO

¿Quien no se ha tomado un chambi en la casa de la Tomatilla?. Todavía recuerdo los sabores del granizado y los cucuruchos de Helado , que ricos. Me acuerdo de las partidas de futbolín que se organizaban en esta casa, se hacían competiciones , se formaban equipos y jugaban unos contra otros, se iban eliminando unos a otros hasta que quedaba una pareja ganadora, recuerdo el local de los helados como un lugar de encuentro para todos los zagales del pueblo,pues era quizás el único lugar donde podíamos pasarlo bien ,aunque sólo fuera mirando, pues no todos podíamos permitirnos el gasto aun que fuera poco.¿Alguien podría decir que ha sido de aquella mesa de futbolín?.

Hablando de granizados ,alguno de vosotros en vuestra casa cuando nevaba ,no hacíais granizado de limón o de naranja ,con la olla de porcelana colorá, en mi casa recuerdo que lo hacíamos junto con mis primas, que rico estaba. La forma de hacerlo era muy simple, en un caldero de chapa se llenaba de nieve , se colocaba la olla se le echaba agua ,azúcar, y zumo de limón o de naranja y a continuación se empezaba a darle vueltas a la olla sin parar hasta que se cuajaba , y así teníamos nuestra ración de granizado.

También me viene a la memoria ,La tía POLA con su carro, vendiendo helado y granizados por las calles del pueblo, para muchos de nosotros todo esto era lo más , pues no teníamos otra cosa, bueno teníamos el cine los domingos, y como mi padre hacia de portero algunas veces, me colaba a mi y algún primo o amigo que fuera conmigo , algunas veces nos colábamos, cuando había mucha gente haciendo cola para entrar y una vez dentro en más de una ocasión venia el Tío José (el padre de los relojeros) con su linterna y nos enfocaba a la cara y "pa la calle niños". Así se se pasaba un domingo o día de fiesta , en Cúllar en los años 50-60 del siglo pasado, por lo menos el grupo de zagales con los que yo solía juntarme.                 

martes, 18 de febrero de 2014

El correo de Baza


Viendo un programa de televisión me ha venido a la memoria como era el trasporte en mi infancia para ir a Baza. Había un autobús mucho más pequeño que los de ahora, en los que se podía abrir las ventanillas , yo lo recuerdo más que otros porque iba muy a menudo a encargar cosas que necesitábamos de Baza, que dicho sea de paso siempre hemos dependido mucho del otro pueblo más grande, en el caso de mis padres, hacíamos helado y teníamos que encargar el hielo, bajábamos a las 9 de la mañana a encargarlo y venía a las 3 de la tarde, en unas seras envuelto en paja y cuando llegaba a casa había un sitio habilitado con poca luz y poca corriente en donde se enterraba, y aunque parezca mentira, se conservaba varios días. En esta época yo era muy niña, pero esto lo recuerdo muy bien , el helado lo hacia mi padre y una hermana mayor.

Volviendo al correo de Baza, había un señor encargado de vender los billetes a pie de coche y a veces se llenaba tanto que algunos pasajeros se subían arriba y viajaban junto a las maletas y los paquetes, y el Tío Juan, que así se llamaba el encargado de los recados del coche, viajaba cogido a una escalerilla que llevaba por detrás y así hasta Baza .


Mucha gente del pueblo recordará que entonces no viajábamos tanto y cualquier cosa que se necesitaba se encargaba a el Tío Juan y a las tres de la tarde lo tenias en tu poder; antes de que se me olvide, este correo hacía la ruta Orce- Baza y como es lógico pasando por Cúllar , yo todo esto lo recuerdo muy bien porque a los recados del correo me mandaban desde muy niña, como lo de encargar el hielo, y hablando con mi hermano Juan Pedro de estas vivencias, él también se acuerda, aunque es más joven que yo, de subir el hielo en un carretón, pero esto seria años mas tarde porque yo recuerdo al Tío Juan subir el hielo a mi casa, pienso que alguien debe de tener alguna foto de aquel coche, y si es así por favor si lee esto que la mande a Guadalinfo y la publicamos en estas vivencias.

Llegada de la radio y televisión a Cúllar

¿Os imagináis la vida en las casas, sin luz, sin agua, sin neveras, radio televisor, ni teléfonos?
Pues en los años 50 , en Cúllar se vivía así más o menos, el agua para consumo, aseo personal y para los animales que hubiera en la casa , se tenía que ir a buscar cada día a los diferentes nacimientos que había en el municipio de Cúllar, aunque para el consumo humano ,preferentemente se iba a la Kaikuta.

La luz , recuerdo que teníamos una bombilla para toda la casa, solían conectarla al anochecer, hasta otro día por la mañana. Por lo cual se tenían que usar los candiles de aceite .

La primera radio que yo conocí ,en mi casa la trajo mi tío manolo , que había emigrado a trabajar a Suiza , y una de las veces que vino asomó con un aparato de radio que fue todo un acontecimiento en el barrio, pues era la primera por aquel tiempo, recuerdo que por las tardes, mi casa parecía un lugar de peregrinaje , para escuchar las canciones dedicadas , y algún serial de la época.

Tiempo más tarde conocí la televisión , en blanco y negro por supuesto, fue en una casa, que esta en la esquina de la Calle Vendo, donde hoy esta la pajarería de Cesar, recuerdo el revuelo que se formo ,chicos y grandes asomándonos por la ventana, para ver aquella caja con gente dentro , me recuerda mucho una escena de la película (la gran familia y uno más ).


En el año 62 , en Barcelona concretamente en Tarrasa hubo unas inundaciones , las gentes de allí lo pasaron muy mal ,y recuerdo que aquí en Cúllar se organizo una recolecta para ayudar a los afectados y el evento fue retransmitido por radio en una emisora que montaron en la parroquia del pueblo, hubo mucha participación pues entre los afectados había algunos paisanos, íbamos pasando, decíamos nuestro nombre y la cantidad que aportábamos , algunos aprovechaban la ocasión para saludar a sus familiares y sobre todo si se encontraban entre los afectados , este fue quizás mi primer contacto, de cerca con las nuevas tecnologías.      

jueves, 13 de febrero de 2014

NIÑEZ Y JUVENTUD EN VENTA DEL PERAL


Voy a contar un poco las vivencias de mi niñez y juventud:

Nací en el Anejo de Venta del Peral, en concreto en la Venta Camacho, una de las varias cortijadas que componen este Anejo, a las 12 de la noche de un 24-25 de Julio de 1945, casi vine a este mundo cogido al rabo de un cordero ya que mi Padre se dedicaba a la ganadería, tenia un rebaño de ovejas de 400 cabezas, también se dedicaba al “marchanteo” ¡dichoso día¡ era martes y a las 4 de la tarde salio mí Padre andando hacia los Álamillos, los Chárcos y varios cortijos más recogiendo corderos para su traslado y posterior venta al día siguiente Miércoles en (Baza). 
 
Pero aquel previsto momento, pero no previsto a la hora de la salida le hizo tener que regresar a casa precipitadamente.

Mi infancia discurrió como la de cualquier niño de mi edad, juegos, travesuras y poco más, sin muchas abundancias pero tampoco faltas, a media de nuestras posibilidades, a los cuatro años me puso mi Padre con un Maestro que daba clases por los cortijos dado que el sabía muy poco leer y escribir y no quería que yo tuviera la misma suerte, con 6 años entre en la escuela en la Venta del Peral, el horario era de 9`30 a 1 y de 3 a 5 no era como ahora que te llevaban en coche, sino que tenia que hacer 4 Ktros diarios, el resto del día lo dedicaba a ayudar a mí Padre en las labores del pastoreo junto a otro hombre que teníamos.

En cuanto a Reyes y de mas regalos muy poquitos el primero con 8 años una tartana con un caballo de cartón y poco más, otro regalo fue llevarme a ver el Mar con 12 años, y como no podían faltar los famosos alpargates de tras de la puerta con los rosquillos el día de Reyes.
Material que use durante el tiempo de colegio; fue una cartilla de rayas, una pizarra y por entonces la famosa enciclopedia “Alvarez” de 1º 2º y 3º grado,un tintero y una pluma de pico “grajo” una caja de lapices de colores, tengo el Certificado de Estudios Primarios que entonces no lo daban cuando terminabas el periodo escolar, sino que cuando tenia 18 años, hicieron unos cursos para quien quisiera sacárselo es el mas antiguo de los de su clase en Cúllar, los exámenes fueron en el Colegio Pio XII.

A los 14 años se termino la escuela y toco trabajar de pastor a diario, cosa que no me vino grande ya que me gustaban los animales, también había algún dinerillo fresco siempre ya que de vez en cuando se vendían corderos, así toco hasta los 18 años que me fui a la “mili” a la vuelta continuamos hasta los 25 años, las fiestas y la diversión era muy escasa, dicho oficio requería de las 24 horas del día, las ovejas no saben de fiestas hay que sacarlas a diario al campo, por eso decidí cambiar de trabajo me fui para la Costa Brava allí estuve 14 años donde conocí a mi mujer, nos casamos en 1978 y seguimos allí hasta 1982 año en que nació mi hija y decidimos volver.

Después me dedique a jornalero del campo a lo que salia estuve 3 años en la vendimia en Francia, después fui gasofa aquí en el pueblo, a partir del año 90 estuve en Cogelaos Pozo Mar, después el paro 2 años, y por ultimo Comercial San Agustín otros 6 años y a partir de 2009 pasamos a la retreta como dicen los franceses, aquí LA JUBILACIÓN.

La preparación del ajuar


En los tiempos de mi juventud, la ilusión de cada mujer en la edad de casarse era llevar un buen ajuar , se preparaba con tiempo poco a poco los juegos de cama , las mantelerías ,servilletas, toallas y demás prendas todos ellos bordados y de punto de cruz con encajes de ganchillo o de bolillos unas labores dignas de admirar.

Entonces todo se bordaba a mano que era muy laborioso y se gastaba mucho tiempo en hacerlo , en alguna que otra casa tenían maquina de coser la verdad es que antes se cosía todo , las camisas , pantalones ,chaquetas , vestidos, faldas hasta la ropa interior de hombre y de mujer, también se remendaba mucho porque la ropa se aprovechaba todo lo que se podía.

En Cúllar había un taller de bordado a maquina y otras labores en la Casa de Caridad en el cual se aprendía mucho .

Cuando faltaba poco tiempo para la boda la novia en su casa hacia una  exposición con todo su ajuar para que lo vieran sus familias y amigos.

Como verán cuanto ha cambiado la vida, hoy tenemos los armarios llenos de todo tipo de ropa, ahora no se cose nada porque viene ya todo confeccionado,y el ajuar se los compran sencillos y prácticos sin grandes cosas para ahorrase tiempo y trabajo.

Hoy en algunas casas aun tienen parte del ajuar sin estrenar temiendo al planchado de los bordados y encajes, pero también digo que gusta verlos de vez en cuando y recordar todo lo que hacia , sin importarles el tiempo y el trabajo que se gastaba en hacerlos.

martes, 11 de febrero de 2014

La vida en los núcleos rurales




En la década de los cincuenta la vida en el campo era dura, vivíamos todavía algo de la prosguerra, ya que esta situación se prolongo casi hasta los cincuenta y tantos.

En aquellos años se amasaba en las casas, había horno casi en todas, ésto se hacía cada ocho o diez días, porque se consideraba que en este tiempo se aguantaba el pan en buen estado para consumirlo. 

Se cernía la harina la noche antes, porque del molino donde se molía el trigo salía con el salvado, que es la cascara del trigo, esto lo digo porque supongo que habrá jóvenes que no lo sepan, después se hacia la creciente, esto consistía en poner en agua caliente, pero que no queme, en un barreño mediano, se ponía la creciente, que era un trozo de masa que se había guardado del amasijo anterior, cuando se ha puesto tierno se añade harina y se bate hasta conseguir una masa semi tierna, se tapa con un paño, y se ponía en un sitio caliente, si podía ser cerca del fuego, pero sin fuego, a la mañana siguiente se ponía la harina en la artesa, unos veinte kilos más o menos, según los miembros que componía la familia o la cabida que tenía el horno. Se hacía un hueco en medio se echa el agua caliente y la creciente que se había preparado la noche antes, que había crecido dos partes más de lo que habíamos preparado, se batía bien, se ponía la sal y se envolvía bien hasta que se envuelve todo, se va amasando toda la harina para conseguir la masa que este semi blanda. 

Se tapa con un tendio de lana y se deja reposar, mientras tanto se prepara el horno se pone la leña que sean ramas para que levante llama y se queme pronto, cuando esta el horno de color naranja se extiende la brasa para que se caliente el suelo, mientras tanto se hace el pan en piezas algo grandes para que se mantenga tierno, se ponen en una tabla y se tapa con un tendido de lana, cuando empieza a fermentar, se barre el horno bien para que no quede ceniza en el suelo, toda la brasa se recoge a un lado, cuando esta limpio se echa el pan con una pala de madera, cuando todo esto se ha hecho se tapa bien el horno, se deja media hora más o menos, se destapa para ver como está, si está rubio, se puede sacar, al sacarlo se le da con una brocha húmeda por la corteza para que se mantenga limpio y tierno, se deja enfriar y después se coloca en la artesa. Se tapa con un tendio para que aguante lo más tierno posible, así es como yo lo he conocido.

Aprovechamiento de los recursos

La cosecha de Maíz, la recuerdo como reunión familiar y de amigos, mis abuelos , padres , tíos , primos y algún , vecino que se apuntaban para ayudar en la tarea de limpiar las panochas , se separaban las parfollas de la parte de fuera ,para los animales y las más blancas para hacer el relleno de los colchones, después   de que se hubiesen secado, esta operación se solía hacer   cada año, si la cantidad era mucha se solía repartir entre los presentes y así todos estrenaban colchón nuevo.
Los que podían los rellenaban con lana de cordero , bien batida con la vara y los que no pues a conformarse con lo que había. 

De la cosecha del maíz se aprovechaba todo , por un lado el grano ,las parfollas , los zuros para el fuego y las cañas servían como alimento para las cabras , burras y demás animales que hubiese en la casa incluso en el corral los conejos también las roían y las gallinas picoteaban también y los marranos 
sus buenas raciones se comían.

En las casas se aprovechaban todos los desperdicios , tanto de los huertos ,frutas picadas a medio podrir y restos de hortalizas. Los restos de las comidas ,como casi todas las casas tenían corral  y entre todos los los animales que  tenían, desaparecía todo en un periquete . 

Incluso los que no teníamos servicio de wc íbamos al corral para hacer nuestras necesidades, de todos estos elementos y desperdicios que se tiraban, en el corral se iba formando un compos o estiercol, que después se aprovechaban para fertilizar los campos, sin necesidad de echar productos químicos ,como hacen hoy día .

Incluso las semillas, de tomate, pimientos, calabaza, pepinos, berenjenas y algunas más, se guardaban de un año para otro.

Recuerdo que en la placeta de mi casa, mi abuelo, el Tío pepe el del cerro  tenía su propia olla, donde él cada año sembraba sus semillas y producía su propio plantel, para él, para mi padre y para algún vecino que no tuviera, la olla consistía en hacer , con cañas un pequeño cercado de un metro ,de ancho por unos dos metros de largo y una altura de unos ochenta centímetros. Se llenaba con tierra y estiércol revuelto y se plantaba toda clase de semillas de hortalizas y cada año se repetía el ciclo, en aquellos tiempos ya eran ecologistas y practicantes .                   

jueves, 6 de febrero de 2014

TAREAS DEL CAMPO

Como todos sabéis , el trabajo del campo es muy duro , todo se hacía a mano pues las maquinas eran escasas y desde labrar la tierra con un arado y una yunta de mulas o burras , sembrar el trigo ,cebada ,centeno o maíz , con una espuerta de esparto llena de grano y a puñados ,se iba esparciendo por todo el bancal , fuera chico o grande .
Esto ocurría en los meses de noviembre diciembre o enero y a esperar , que el tiempo acompañara, con lluvias en la Primavera.

A finales de Junio , se empezaba a segar ,también a mano con la hoz, en estas tareas participaban casi toda la familia , unos segaban y otros recogiendo los manojos para ir haciendo los haces que después se cargaban en los animales , antes del atardecer se acarreaba la carga a las eras donde se iban hacinado ,en espera de la trilla.
En mi barrio , el barranco 2º había 3 o 4 eras para este menester, la del tío Farruco, la de los caballeros, la del tío Amolao y alguna más que no recuerdo de quien era .

En la trilla se juntaban ,varios vecinos que se ayudaban unos a otros y sobre todo lo que más había eran zagales y como no teníamos escuela pues a la era, para ayudar o molestar , muchas veces para la trilla ,se usaban trillos diferentes ,unos pequeños , donde la persona que iba conduciendo a los animales , iba de pie otros trillos más grandes tenían una silla y podían ir sentados y algún que otro zagal para pasearse.


Después de pasar el trillo ,se recogía la palba , casi siempre por la tarde y era entonces cuando los vecinos participaban, con orcas y palas de madera y si corría un poco de brisa para poder ablentar , para conseguir separar la paja del grano, esto se repetía todos los días hasta que se hiciera toda la trilla de los vecinos . El grano iba a la atroz o granero y la paja se encerraba en los pajares , la paja se trasladaba en unas pariguelas, que consistía en dos baras de madera de unos 3 metros, unidos entre si con baras y una tela metálica, hasta la boca de la locana, que era un agujero que había en encima del pajar, por la cual se iba echando la paja dentro del pajar y después era la hora de que los zagales interveníamos , saltando sobre la paja para recalcarla , algunas noches como premio nos dejaban dormir en la era ,con una manta y al raso , siempre con algún mayor que se quedaban para vigilarnos.

martes, 4 de febrero de 2014

Música del recuerdo



En la música todos los sentimientos vuelven a su estado puro y el mundo no es sino música hecha realidad.
 Arthur Shopenhauer

martes, 28 de enero de 2014

La elaboración del pan


Recuerdo el proceso de hacer el pan en Cúllar y sus anejos desde los años 1960, entonces había hornos de leña en distintos barrios del pueblo donde las familias amasaban y cocían el pan de cada día ,también en algunas casas y cortijos tenían hornos propios que ellos mismos hacían y no necesitaban ir a cocer a las panaderías ,pero los que no tenían hornos avisaban al panadero que
querían amasar y ellos te decían cuando tenias que preparar la masa, que era a primera hora del día.
Ya hecho el pan se dejaba reposar para su fermentación, enseguida venía el panadero a la casa a por el pan, se lo llevaba al horno para ser cocido con un rosco de tela en forma de almohadilla que ellos mismos hacían para llevar la tabla en la cabeza.

Para la elaboración del pan los ingredientes son : Agua templada, la sal, la creciente o levadura, harina de trigo recio o candeal y a veces se mezclaban las dos harinas. Se dejaba un poco de masa cuando fermentaba, era la creciente y se guardaba para la próxima vez , normalmente se amasaba en las casas particulares cada semana y la masa se tapaba con tendidos de lana o algodón.

¿ Donde se amasaba ? En una artesa que así se llamaba, que era de madera con los cantos planos para moldear el pan una vez hecho, se dejaba fermentar para cocerlo .

Los hornos se calentaban con leña y una vez quemada se recogían las brasas a una orilla. Como en aquellos años no había termómetros en los hornos, tenían que calcular la temperatura a ojo, metiendo una mano y así sabían si el horno estaba fuerte o flojo.

Con los años esto ha cambiado mucho los hornos en las casas han ido desapareciendo quedándose las panaderías que todos conocemos con maquinarias muy avanzadas donde el progreso a sido notable evitándole mucho trabajo a los panaderos y a las amas de casa, ya que ahora van a la panadería a por el pan y antes eran ellas las que lo tenían que hacer.

JUEGOS VARIOS

Sabíais , que en el Barranco Tercero había un frontón, donde se jugaban ,unas buenas partidas de pelota , tanto con la mano como con paleta de madera, El frontón del tío Camilo, junto a la alfarería de Ciriaco, donde los mozos hacían sus partidas o competiciones. Los mozos y los no tan mozos , era quizás el único sitio ,o lugar de ocio que teníamos en el barrio.

En el barrio de los Barrancos ,Segundo y Tercero los zagales , teníamos nuestros juegos , hacíamos carreras de zancos ,hechos con latas de conserva de unos 15 centímetros de altura , con unos cordeles o alambres para poder aguantarlos cuando corríamos , también jugábamos a las canicas , al pipe , o también al al boli , al boli se jugaba con un trozo de palo ,de 10-15 cmts, con los extremos acabados en punta, y con una paleta de madera ,el boli troli , se ponía el boli en el suelo y con la paleta se picaba en un extremo y cuando saltaba había que darle con la paleta y lanzar lo lo más lejos posible.

En la plaza del barranco, también era lugar de encuentro para jugar , al escondite , con los aros de hierro o con una llanta de bicicleta ,con un gancho de hierro con forma de u en una punta ,y un mango de unos 50 centímetros de largo , en la Plaza del Barranco había una tapia a media altura que servia para cercar unos bancales que había, El Cercao del Barranco que también servia de asiento para tomar el fresco, sobre todo en verano , las zagalonas y los posibles pretendientes .

Había una rivalidad ,entre los del barranco y los placeros ,y cada uno defendía su territorio, unos no bajaban para la plaza y los otros no pasaban de San Agustín y el que pasaba la frontera ya sabia a lo que le esperaba alguna paliza que otra y la posibilidad de salir aporreado, cosa de chicos.

También nos pasábamos buenos ratos con los trompos y las chapas, las niñas a la comba ,hasta que llegaba algún zanguango y se metía por medio interrumpiendo el juego , seguro que jugaríamos a más cosas pero hace tanto tiempo , que deje de ser niño que no me acuerdo de mas , aunque el niño sigue viviendo en mi.     

NUESTRA INFANCIA Y JUVENTUD

La infancia y costumbres y juegos de aquella época a la presente había mucha diferencia,  no siempre podíamos jugar, donde podías hacerlo era en el colegio y a los 10 o 12 años te quitaban para ayudar en el campo y cuidar de los animales porque era muy necesario para la economía de los hogares. Y pesar de todo esto me acuerdo que eramos muy felices, ya que nos conformamos con poca cosa. Los juguetes que eran pocos, aquellos cochecitos de lata que nos duraban mucho tiempo porque los cuidábamos con mucho esmero .

Costumbres también  con mucha diferencia pues la sociedad en aquellos tiempos estaba muy dividida, los placeros no podían pisar los barrancos y éstos tampoco la plaza. Cuando se juntaban en un sitio de los mencionados ya estaban las peleas palos van y palos vienen y cuando se distanciaban a pedradas o con los famosos tirachinas que eran muy peligrosos pues era lo que había en aquellos tiempos. Gracias a dios todo esto hoy en día no existe porque la sociedad a cambiado mucho.

 Y conforme nos hacíamos adultos cambiábamos de mentalidad  pues la peleas se fueron perdiendo y llegaban las fiesta y algunos domingos nos íbamos al baile que hacían en el Café España con la orquesta que la componían Rafael el Sastre, su cuñado Antonio, un calderas que no recuerdo su nombre y algunos más que tampoco recuerdo total que aunque no ligábamos mucho, pues en esa época era difícil, a pesar de todo lo pasábamos muy bien.          

jueves, 23 de enero de 2014

LAVANDO EN EL RÍO


Con el miedo que nos da que se nos rompa la lavadora ahora, tanto a la gente joven como a la más mayor, si retrocedemos 40-50 años cuando íbamos al río con frío, con nieve, con calor, a lo que daba el tiempo.
Íbamos cargadas a lo máximo, pues llevabas el cardero en una cadera, en la otra llevabas la losa y otro cubo con el jabón......como no había lejía, ni tantos productos como ahora tampoco, pues la ropa blanca la teníamos  que enjabonar y terminar de lavarla al día siguiente .....

Cuando íbamos al río del tío Chichacrua teníamos suerte pues nos podíamos dejar el cardero en el molino, pues siempre estaba abierto y no había ningún problema, pues eran personas buenisimas .....

Pero si íbamos a otras partes del río, por ejemplo antes de cruzar el río para ir a la Kaicuta, había entonces un nacimiento de agua que salia calentita en invierno y se lavaba muy a gusto ....pero en ese caso tenias que llevarte el cardero de esa ropa enjabonada al lomo y pesaba bastante ....aunque a veces tenías suerte y alguna persona que venia con la burra, las agüeras y sus cuatro cantaros, y te decían de llevarte el cardero;  entonces respirabas y veías a DIÓS ...

Como es normal la burra llegaba antes que tú y nos dejaban el cardero en la tapia del cercado que había en lo que hoy va desde la fragua hasta la Calle de San Agustín.